Prospección

Seguimiento de un lead que no contesta: cuántos contactos, por qué canal y cuándo parar

Equipo de MásNegocio · · 4 min de lectura

La mayoría de las respuestas en prospección no llegan con el primer mensaje. Llegan con el tercero o el cuarto, cuando el contacto por fin tiene un hueco, o cuando algo en su empresa cambia. Quien abandona tras el primer silencio deja sobre la mesa buena parte de las oportunidades; quien insiste sin criterio, se convierte en spam.

Secuencia de puntos conectados que alternan sobre, teléfono y calendario, ilustración sobre una secuencia de seguimiento

Por qué la gente no contesta

Antes de diseñar el seguimiento conviene recordar las razones reales del silencio. Rara vez es desinterés absoluto. Lo habitual es una de estas:

Cada seguimiento debería atacar una de estas causas, no repetir el primer mensaje con un «te escribo de nuevo».

Cada contacto tiene que aportar algo

La regla que más mejora una secuencia: ningún mensaje de seguimiento debería poder resumirse en «¿lo has visto?». Algunas formas de aportar valor en cada toque:

  1. Primer contacto: un problema concreto de su tipo de empresa y cómo lo resuelves, en pocas líneas.
  2. Segundo: un ángulo distinto del mismo problema, o una pregunta sencilla que se pueda contestar con una palabra.
  3. Tercero: algo útil aunque no te compre: una guía, una comprobación que puede hacer por su cuenta, un dato de su sector con su fuente.
  4. Cuarto: preguntar si hay otra persona en la empresa más adecuada para hablar de esto.
  5. Último: un mensaje de cierre, sin reproches, que deje la puerta abierta.

Cuántos contactos y con qué ritmo

No hay un número universal, y quien lo da como regla fija suele estar vendiendo algo. Como punto de partida razonable para B2B, una secuencia de cuatro a seis contactos a lo largo de tres o cuatro semanas suele equilibrar insistencia y respeto. A partir de ahí, ajústalo con tus propios resultados.

Más importante que el número es el espaciado: contactos más seguidos al principio, cuando el primer mensaje está reciente, y cada vez más separados después. Tres correos en tres días seguidos transmiten desesperación; uno cada tres o cuatro días, después cada semana, transmite interés.

Alternar canales, con cabeza

Si el prospecto no responde por un canal, puede que simplemente no lo use. Cambiar de canal a mitad de secuencia suele funcionar mejor que insistir por el mismo:

CanalCuándo encajaCuidado con
CorreoContactos con base legal para recibirloLa LSSI exige consentimiento para el correo comercial no solicitado, también a empresas
TeléfonoEmpresas con centralita, decisores que se mueven muchoAutónomos y personas identificadas tienen protección específica
Redes profesionalesCargos de empresas medianas y grandesLas normas de uso de cada plataforma
Contacto presencialFerias, eventos, negocios localesLlevar algo concreto que dejar o enseñar

Los detalles legales de cada canal están en el artículo sobre qué permiten la LSSI y el RGPD. Una secuencia muy bien escrita por el canal equivocado sigue siendo un problema.

Qué apuntar de cada contacto

Una secuencia sin registro acaba en situaciones incómodas: dos personas del mismo equipo escribiendo al mismo prospecto, un correo de seguimiento enviado a quien ya había dicho que no, o una llamada que empieza con «¿nos conocemos?». Para cada lead conviene tener al menos:

Con esos datos, a los pocos meses puedes contestar preguntas que valen dinero: en qué contacto llegan más respuestas, qué canal funciona con cada tipo de empresa y qué mensajes no responde nadie. Sin ellos, cada campaña empieza de cero.

Cuándo parar

Hay que parar de inmediato cuando:

Y hay que parar, aunque nadie lo pida, cuando termina la secuencia sin ninguna señal. El mensaje de cierre sirve para eso: «entiendo que ahora no es prioridad, no te escribo más sobre esto». Paradójicamente, es de los que más respuestas generan.

No es un no para siempre

Un lead que no contestó en marzo puede tener otro problema, otro presupuesto u otro responsable en octubre. Guarda el motivo del cierre (sin respuesta, no es el momento, no decide) y vuelve a él solo cuando haya una razón nueva: una señal de compra, un cambio en su empresa, algo distinto que ofrecer. Cómo detectar esas señales lo contamos en cómo decidir a qué empresas dirigirte.

Si quieres automatizar estas secuencias sin perder el control de cuándo parar, revisa los planes o cuéntanos cómo prospectas hoy.